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Felicidad, qué bonito nombre tienes

Felicidad esquiva, no te esperaba y has improvisado tu llegada. Bienvenida. Ahora te siento, fecundas mis días con un elixir que afloja mis labios por donde se derrama un algo blanco, brillante, que emana de ti, me atraviesa y llega a mis heridos. Y sano. Es verdad que sanas y ¡cuánto quisiera retenerte y cuán sé qué vano esfuerzo. Te irás y  me quedaré en la umbría. No importa. Sé que de esos montones de hojas de otoño que arropan los días fríos se prepara un brebaje infalible que fortalece el espíritu y amansa el carácter.

Hoy me acompañas de nuevo y me asomas a tu casa, tan repleta de magia. Mañana me dejarás sola, relamiéndome los recuerdos para rumiar esperanzas y seguir luchando a pesar de parecerme que esto no lo pilota nadie. Aun así intentaré compartir el servicio con los tripulantes de al lado, trataré de seguir soñando con el destino del viaje, un paraíso. ¿No era lo prometido?¿O era tan sólo una mentira piadosa para no sucumbir al pánico de la muerte?

30/04/2008 20:45 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos Hay 1 comentario.

La leyenda del lobo cantor

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Como el crepitar de un fuego en el cortijo de noche, cuando nada hay ya que hacer, atraigo los ojos cansados de los jornaleros.

Al sentir por primera vez este desamparo cruel, este fluir indómito de mi vida sin cauce, entiendo que la gente se acerque entre sí con presteza, diligencia, congoja, inquietud y agitación; con el nervio con que un exiliado abraza después de mucho tiempo su tierra, con el ansia con que cruza un recluso la puerta.

El miedo, al besar otro miedo se esfuma. La sed, al abrazarse a otra sed se aplaca. El hambre, al enroscarse a otra hambre se engaña.

El hombre, al unirse a una mujer cree ya, convencido, que no está solo.

Ahora recorro esta inmundicia de desastres sola. Inconsolable.

No siento la mirada protectora de ningún dios, los ojos poderosos de ninguna naturaleza, el brazo protector de mis abuelos dormidos, y 

ya tampoco tu mirada, la única que me arropaba cada mañana.

¡Qué sola, bailando al son de los lobos!

06/03/2008 11:45 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

retrato

20071209215803-angel.jpgSeré pasto de las llamas, como los transgresores, los  herejes, los hechiceros. En el Juicio Final el platillo de mi carne vencerá, pesará repleto de inmundicias, lujurias, mentiras y crueldades.Me diste, Dios, un rostro apacible, una voz meliflua colmada de matices sutiles y delicados...y un alma demoníaca. ¡Cuán fácil me resultó atraer presas y asfixiarlas después, devorarlas, degollarlas y contemplar deleitada su tormento. Pronto se obturó con miserias el manantial cristalino del alma, pronto se manchó la blancura, y se enmarañó la telaraña de algodones, cariños, pasiones, simpatías, risas y amores. Pronto se enturbiaron las aguas pacíficas de la alegría, pronto envejeció la inocencia, se desdentó la sonrisa, se apagaron los ojos de regocijos. Pronto acallaron los gemidos, alborozos y contentos.Demasiado pronto. Demasiado pronto quedé a solas con mi monstruo que engulló a mi parte más débil y pusilánime. Inerme, exangüe, derrotada, poseída, he sido testigo de mi perdición mientras hilaba despacio el telar de mi destino con la madeja de sangre y asombro, decepciones y odios, de mis pobres víctimas amadas, odiadas, cuyos rostros traicionados e incrédulos, reflejaban la obra de mi garra, la magnitud de mi maldición.
09/12/2007 21:58 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

La lucha

Hoy ha sido un día duro. Es difícil moverse entre decenas de personas diariamente.  Tengo un amigo que a menudo escribe sobre su vida en la ciudad donde le han llevado la curiosidad y el trabajo. Me hacen gracia los contrastes entre su día a día y el mío. Él sí que tiene difícil la lucha diaria, hasta ha tenido recientemente un encontronazo con un perfecto desconocido. En mi caso las cosas son muy distintas. Mi rutina transcurre entre dos pueblos, uno casi aldea y el otro con ínfulas de ciudad.  No sé qué será mejor, si cruzarse a diario con cientos de personas tan dispares, últimamente aisladas con sus auriculares a todo volumen para no escuchar molestos ruidos o inoportunas voces, o por el contrario ir chocando cada día con los mismos rostros, que se van acostumbrando a los mutuos rasgos y poniendo oído a noticias concernientes a ese personaje poco a poco familiar, y quién sabe, tal vez con el tiempo llegue el saludo, y tal vez después alguna conversación en la cola del supermercado, o entre el gentío aglutinado de una procesión arrobada con la fuerza de las bandas de cornetas y tambores.

Hoy ha sido duro el trato con gente ya acostumbrada al contacto en el trabajo. Oír críticas hacia quien ha hecho lo correcto y además con entendimiento y dedicación fastidia, y más cuando es un colega de trabajo, y más cuando extrapolas la situación y te ves en el lugar del vituperado. Sudar por los demás, levantarte con ilusión, renunciar a tomar el café por no hacer esperar a nadie... y al final...nunca llueve a gusto de todos y somos unos indeseables...qué triste.Bastante tenemos con nuestras miserias como para que venga ningún aburrido de turno a echar más barro encima. No somos solidarios ni comprensivos. Yo desde que trabajo y sé lo que es estar agobiada con muchas tareas pendientes, y sé lo que fastidia que venga gente agobiando y presionando, trato ahora de no ir avasallando como solía. En el pueblo, porque conoces al carnicero, y al panadero, y a la hija del de la librería y vas al gimnasio con la sobrina del cartero, pues te armas de paciencia con la certidumbre de que si aguardas paciente, cuando les toque alguna vez ponerse en tus manos o acudir a ti, lo harán en las mismas condiciones, con el mismo respeto y puede que una sonrisa. Imagino cómo será el entorno de mi amigo, una jungla, donde si alguien se impacienta lo menos que se le ocurre es poner horribles mohines de desesperación, resoplar, mirar el reloj compulsivamente, mover las manos y los pies con gran agitación y si la espera aún continúa, o lo deseado no se puede lograr en ese lugar poco menos que insulta a la pobre secretaria o telefonista en la cara casi escupiendo las palabras y amenazando. En otros casos ocurre que cuando por fin se atiende a la persona de pronto se oye el soniquete del móvil que de inmediato se planta en la oreja ignorando por completo a quien le atiende y olvidándose del resto de la cola que mira incendiada el precioso tiempo que transcurre en balde por culpa de la conversación que a nadie le importa del desgraciado maleducado. En fin, que no quiero generalizar ni recriminar a nadie, pero hablo un poco por experiencia propia, en medio de un tratamiento se me levantan los pacientes impunemente a por el teléfono que suena y hablan con el interlocutor mientras me extienden el brazo con que me ensañaba antes, y debo recordar de nuevo por dónde iba al tiempo que escucho una conversación que desearía no oír. Pero así son las cosas ahora por lo que se ve, y eso que en el pueblo bien sabemos que arrieros somos y en el camino nos encontraremos.  

25/10/2007 23:36 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Humano es errar; perdonarse, divino.

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¡Qué horror me producen los castigos eternos!

Como el de Sísifo, como el de Prometeo,

 un calvario sempiterno, un recordatorio de nuestra debilidad,

de nuestro pecado, de nuestra naturaleza al fin y al cabo,

 a la que se exige tantas veces lo que está fuera de su alcance y posibilidades.

 Es la eterna obligación de abrir los ojos a la fuerza

 para observar con dolor el estropicio ocasionado,

 la vergüenza acarreada,

la herida supurante rasgada con nuestras propias manos

 en un azote de inconsciencia, de descarrilamiento de la censura que

 nada puede contra el otro yo,

el salvaje, el vampiro que nos nutre

 y agasaja con la sangre de la otra fuente de la vida,

 la negra, la noctámbula,

la tenebrosa y aciaga que tira de nostros con deleites apetitosos.

El castigo, invento abyecto,

pues el error ya lleva aparejada la expiación,

ya que la pena, el reconocimiento de la falta

 y el sufrimiento que infligen nuestros actos,

 nos atormentan y lavan la transgresión.

 ¿A qué tanto pisar al hombre?

 Es ya una cruz el saberse dos seres diametralmente opuestos condenados a vivir en armonía para lograr paz y crecimento.

21/01/2007 17:52 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Nadie conocerá mi nombre

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“Nadie conocerá mi nombre
hasta que no esté escrito
en una piedra”.  

(frase tomada del blog amigo avuelapluma)

                                          

                                                                                                                                   (Eels, Your lucky day in hell)

…porque hasta entonces el diario en que habré vomitado todos los pensamientos negros, corruptos, lujuriosos,

 carroñeros, misántropos; las blasfemias e imprecaciones a Dios por este mundo de doble filo; las aventuras

prohibidas imaginadas o ejecutadas; las maldades y daños inevitables y voluntarios; los llantos y la

desesperación; los sueños y realidades de toda índole fundidos en un abrazo confuso, ardiente y destructor…

todo, arañado en el papel amarillento de mi historia, lo habré ocultado con la más fina máscara marmórea de

piel de pétalo de hielo, pues ¿cómo vivir a pecho descubierto en una tierra de colmillos sedientos, donde toda

inclinación se censura y toda ilusión se aborrece, donde todo cambio es recibido con guadañas y las dudas que

llevan el peso de una existencia no encuentran cabida?…

Sólo entonces, cuando mi nombre repose gélido sobre

una piedra, resurgirá mi alma gritando al aire lo que he sido y he pretendido ser, la experimentación de un

cuerpo ansioso y ávido, la exaltación de una sensibilidad extrema y vulnerable y el arrastrarse de un espíritu

en pos de un rastro divino a merced de símbolos invisibles. 

14/01/2007 21:13 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Leyendo "un mundo feliz" agradece uno la libertad

Leer. Hay veces que leer o estudiar, para aquellos que persiguen el conocimiento teórico, o buscan la verdad a través de la ciencia o el éxito en determinados campos, absorbe el tiempo de vivir. Bien es cierto que la lectura pertrecha de luz, y lo que se vive bajo su espectro es más intenso y profundo.

En cambio, otras veces, cuando la vida atrapa con su red de obligaciones y succiona al ser hacia el centro del sistema, obligándolo a negar sus ilusiones, desbordado como se ve de deberes; leer se convierte en la experimentación de una vida paralela, en una huida, un escape, la realización en otra dimensión e incluso un acopio de valor y deseo útil como billete para un próximo tren con otro destino.

Leer supone reflejarse en la vida de otros. Es como mirar un retrato bello y usurpar el rostro para ponérselo uno mismo por anhelo de belleza, o descontento de uno mismo.

 Las aventuras reales o ficticias de otros, las ideas atrevidas o propuestas que aceptaron sin temer su precio, las robamos para hacernos sus protagonistas en la imaginación, ya sea por falta de agallas o libertad para elegir vivirlas uno mismo.

¡Anhelamos tanto, pero tenemos tanto miedo!...y sin embargo, las puertas están ahí.¡Valor!

13/01/2007 00:02 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Encrucijadas sin guía

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Encrucijadas funestas; espada y pared, fin del castillo y comienzo del desierto,  expulsión del paraíso y trabajo con sudor, tú o yo... 

Sobrevivir. A pesar de todo sobrevivir, aunque voluntariamente se haya escogido la penuria, la fatiga, lo incierto, porque también son opciones.

Sobrevivir arrojándose al muro de llamas que bloquea el camino, muro que puede consumir el sendero vomitando las cenizas del Fin o, por el contrario, puede ejercer de telón a un nuevo escenario.

Una vida, una apuesta. Errar, acertar, ¿Qué importa si no se tuvo miedo a vivir y se buscó la escurridiza felicidad? Felicidad tal vez dosificada en el sopor de la rutina, pero más suculenta en las turbulencias de giros inesperados, impensados, aceptados por intuición.

Llegar a ese vientre dorado y rojizo es la meta, pero ésta empieza a tocarse en el instante en que se anhela arribar a ella.

 Nuestros pies ya están sobre su piel, pero es tan sutil que hay que ir descalzo, libre de toda barrera.  Intenso y apasionante es lanzarse a la tempestuosa embestida de la vida, mas no se olvide que en cada detalle apacible también se guarda su tesoro.

05/01/2007 23:35 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Reminiscencias

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No sé exactamente qué quiero decir. Me apetecía escribir. Estaba paseando en una tarde juguetona, pues es invierno pero no hace frío, caen gotitas por rachas, haciéndonos sacar, abrir y cerrar el paraguas a cada rato. Empiezan a cantar pájaros entre los árboles pelados y la calle bulle como un hormiguero, justo como en el pueblo aquellas tardes grises con claros rojizos, en que caía un chaparrón caliente y después, salía a la calle un batallón de hormigas aladas.

Hoy es algo parecido. Como los insectos, la gente a veces molesta, ocupa todos los espacios,  como esa marabunta de hormigas, pero también apetece su bullicio aunque sólo sea como música de fondo.

Esta tarde he vuelto a descubrir  calles nuevas para mí , de las más lindas, de las que tanto me gustan, Saint Louis de l´Île  y las aledañas a Mazarine en st Germain. Esta ciudad me enamora y saca a relucir sus encantos sin empalagos, poco a poco, con dulzura.

            Hoy tengo la sensación del asomo de la primavera. No sé por dónde he oído tañidos de campana y, acto seguido, me he sumergido en el recuerdo de Sevilla; he oído taconear mis zapatos haciendo eco en el empedrado de las calles, he sentido el fresco de la tarde entre las piernas desnudas, el cuerpo húmedo bajo un vestido; he respirado el olor, ese que tanto le falta a París, su gran carencia, el olor a jazmines y azahar y he aunado el gorjeo de esta tarde con el de las golondrinas que revolotean por la giralda  en las noches de marzo en adelante. Y esa ambivalencia, ayer- Sevilla, hoy-París, mañana-incertidumbre; el ir, volver, quedarse, mirar, conocer, vivir, formar parte...dar el paso y alejarse de la casilla de salida donde aún quedan abiertas todas las posibilidades; elegir una vida, una, tan corta y tan pobre, una sola que deje fuera todas las demás.  Y pensar hoy qué seré mañana quitándome  tiempo de ser hoy, perdida en predicciones, y los libros, y pasar medio año mirando vidas, asomándome a la vida de París sin terminar de ser parte de ella, todo esto me convence, me apremia a abrazar mi puñadito de agua, el que cabe en el hueco de las manos. Y abrazarlo con la conciencia de que detrás y delante y por todos lados se escurre el mar. Me tienta la idea de observar toda esa superficie y gastar mi reloj de arena acariciándola, la Vida, sin más tiempo para profundizar y meter las manos más adentro. Pero no, yo quiero esa poca agua, mi puñadito, quiero mojarme en ella, sentirla, fría o cálida, beberla más dulce o más amarga, añadirle lágrimas, saliva o sangre, inhalarla, meter la cabeza en ella, lavarme en su vientre la cara y el alma.

 

            ...”Malgré tout il faut tenter de vivre”, al menos hay que intentarlo. NO entenderé nada; nada de lo que viva, nada de lo que tenga, nadie que se me cruce en el camino será mío, ni siquiera este cuerpo o esta cara o esta voz. Todo es prestado, todo un regalo tan sólo por un momento. Me pertenecen escasamente las sensaciones, las decisiones sí-no tras encrucijadas que estaban antes de que yo llegara. Nada es mío, pero lo tengo todo, lo soy todo, y así lo siento aunque no lo vea, aunque no lo entienda.

Me acaricia el viento y la farola más luminosa de París me cubre con su  fanal de luz mientras un banquito verde y viejo me hace la sillita de la reina con sus brazos desvencijados, para que el Ojo me mire desde arriba y se enternezca o se ría de mí al verme tratar de plasmar en mi cuaderno su mente maravillosa o caótica, mi mente, todas las mentes...No caben aquí, lo sé, lo siento, sólo veo luz en algunas palabras, aunque no puedo atrapar el resto de la Historia.

 

24/12/2006 12:43 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Reposo

  

            No me busquéis, me habéis tenido al lado y he sido un fantasma. He dejado atrás ya las lágrimas. Tendí la mano cuando me ahogaba, pero sólo me traspasaban ojos vacíos. Adiós, vivid aunque sin ver, ayudad a un manojo de síntomas y obrad, bla bla bla, técnicas, nombres, nada.

He dado, y sin querer, lo que tenía: una sonrisa rota y detrás unas ganas de llorar que apretaban mi garganta. He cantado, he nadado en este magma que nos arrastra, aun sin fuerzas. He mirado al suelo cuando me ha pisado algún orgullo para después, en la sombra, arrullar la herida con una canción que ha venido del otro lado.Me voy, ¡qué buen momento para partir, para empezar, para seguir! Las cosas duran lo que deben y cuando se marchan debemos abrir las manos para dejarlas partir. Retener es perder, es pudrirse, es fin. Yo sigo silbando, mirando hacia las ramas, abrazando  troncos de árboles y oliendo la tierra mojada. Posaré la vista en la próxima estación: los míos, puertos limpios y queridos con cielo azul y brisa de olor a sal y a cálido. Allí me quitaré el sombrero y dejaré la cabeza caer por tierra para besar el suelo y dormir y dar descanso a mi corazón helado, que tanto espera el consuelo de aquel abrazo.

                                                                 

23/12/2006 13:42 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos Hay 1 comentario.

Templanza

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Abrázame Maluba, que me traiciono. Me convenzo de que no sonreiré pérfidamente a la mirada iracunda y viperina; me sopeso capaz de apartar mis flacos pasos del camino de los pies que buscan mi caída, pero ante tanto cuchillo filoso y tanta medida de mis efluvios y líneas de aire, un humo negro comienza su giro, dejando en el centro un ojo que guía el concierto de ideas huracanadas y temo que posean mi lengua con su garra y dañen donde no quiero. ¡Cuántos corazones envenenados! ¡Qué horripilantes efectos pueden causar comportamientos anodinos! Se me ilumina la alarma que reza: ¡Cuidado con tus obras cuando haya ojos oscuros! Siempre tienen ansia de negro, gritos y llantos.

Vela, Maluba, por mí en la noche, templa mis acciones y reacciones, escúdame en el mundo mágico con un halo de inocencia e indiferencia hacia las manos tendidas que ocultan garfios.

Un suspiro, templanza. Pongamos de nuevo el reloj en marcha  tras el respiro, desviemos los pasos sin levantar polvareda y aseguremos mejor el rumbo apretando bien fuerte la brújula contra el pecho.

20/12/2006 18:12 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Arte

¿El Arte? Ese misterioso impulso que ilumina al hombre y lo convierte en semidios; padre de obras maestras de la Humanidad, que no son sino sus entrañas y sus propios arcanos puestos de manifiesto como legado al alcance de los hombres.

20/12/2006 18:02 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Absurdo

20061220175329-luna.jpg Cuántas emociones en tan poco tiempo. Mi corazón tiembla exhausto y tengo los labios rotos de tiritar y los pies cansados de ir sola a ninguna parte. Acompáñame siempre aunque sea en sueños. Me descubro besando la corteza de los árboles, única vida que baila conmigo en silencio. Y lloro, y el Sena se ríe de mí como de tantos que lo nutren. ¡Qué absurdo!
20/12/2006 17:54 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Se aposentan las hojas

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París

 

Ya llevo 20 días aquí, tengo completamente perdida la noción del tiempo y de todo. He vivido muchos cambios en este tiempo que ha pasado volando pero que me da la sensación de ser mucho más largo.

Me he adaptado rápido, demasiado rápido. Salgo con gente completamente desconocida con quien me divierto. No sé si esta cara que presento es la verdadera o una mimetizada para sobrevivir. No sé hasta qué punto yo soy ésta que habla todo el rato con verborrea fácil pero desconfía, que recela aunque aparentemente se da, que sale a mirar el mundo casi sin sorpresa pero marcada en lo inconsciente  con la huella de cada olor, cada gesto, cada persona observada.

Ahora me siento como el bosque alfombrado por una hojarasca que acaba de caer de los árboles , que de pronto es removida  por un viento turbulento que lo desordena todo. Ansío que caigan estas hojas, cada una a su lugar, porque este viento lo altera todo,  levanta las hojas, las capas de parches que he ido colocando sobre mi suelo bruto, original,  dejando ahora al descubierto la base que ya no reconozco por haberla ocultado y olvidado. Me siento primitiva al ver  qué es lo que yace debajo...

 

            Se me llenan los ojos de deseos; objetos, dinero, el sueño de estar en mil pieles diferentes y ser la protagonista real de mil historias de amor; ponerme los zapatos de otro; ser la mejor profesora de la Sorbona, la mujer más competente y conocida, la madre más cálida, la amante más indómita y vividora, la bohemia que se oculta, la filósofa inspirada, la sensible que mira al firmamento  con ojos anegados...

¡Quiero sentirme algo, alguien, en esta marabunta de sonidos tumultuosos, sudores en contacto que no se dicen nada, pellejos enfermos que estorban, cuerpos sin cabeza porque se les atrofió el cerebro y, con esa estructura, la función máxima,  cuidados ya para nada y para nadie...! ¡y yo, en medio de todo esto hablándole a la nada, a unos oídos que no me entienden, dando órdenes que ni yo misma comprendo porque no sé adónde conducen, ni si es lícito obligar a un cuerpo cuya esencia ya voló a tro orden para transformarse;yo aquí entre estos cuerpos porque me trajo el destino aparentando ser quien no soy, que sé lo que desconozco, que amo lo que detesto!

Me visto de caridad cada mañana y me desnudo entre copas de soledad para descubrir ante los pálidos reflejos de la noche mi corazón escuálido y nauseabundo...

 

Quiero volver a mi hogar, a aquel lugar donde brilla el sol, huele a limpio, a cocido recién hecho, a la voz de la abuela en el corral, a geranios y a dama de noche y jazmín, a sábanas blancas tendidas en el huerto, a tomates recién cortados, a patatas y judías regadas, a cencerros en los campos, a noches de verano solitarias, a rosarios de pétalos de rosa y besos familiares.  A ese lugar donde no caben la tristeza, el abandono ni la enfermedad, donde no hay gritos ni heridas, donde no molestan tantos ruidos  y no hay caras desconocidas que evalúan tu escaparate; donde nadie pide más que tu presencia, donde no te ruegan con corazón partido que mires cómo se apagan, que no los dejes solos; donde no hay ojos vacíos viviendo sin un fin. ¡Cuánta necesidad de calor!

 

Quiero volver al abrazo de mi amado, lejos de tanta maldad, de tanta injusticia, de tocar a los renglones torcidos de la civilización incívica.

 

Me encuentra desprotegida, despellejada por la impresión, el Mal. Me asalta en las esquinas con promesas gloriosas, impías; me incita a mirar y sentir, a odiar y desertar, a doblegarme ante su cara bonita y su cuerpo llameante cuando se viste de hombre, a sucumbir a su dorada posesión cuando se engalana de oro,a su jugoso néctar inconsciente cuando promete licor de olvido. Se afana por enroscarse subiendo entre mis piernas y atando mi voluntad, me besa para ofrecerme el abandono y mostrarme el luminoso camino de la huida. Y yo, con ojos adormecidos, enrojecidos y llorosos, ansío caminar por él para llegar al pasado, a lo confortable, a la seguridad del desconocimiento. Lo deseo, lo ansío, lo temo, lo prefiero.

Me falta madera, barro, alma de creatura servicial; prefiero ser florero estúpido, neutro, en un pedestal; prefiero apagar mi voz y enmudecer cobardemente, prefiero el veneno del arrepentimiento a la incertidumbre de la lucha sangrienta y perdida contra mis limitaciones que sucumben ante  el mundo. Prefiero reducir a nada mi espíritu, anular todo sentimiento responsable a enfrentarme a este monstruo colosal, a este dolor consciente e inhumano, a esta soledad maldita, a este estigma inmerecido, a esta injusticia soberana: estas sociedades donde comparten habitación, que no mesa Lázaro, los perros y los avarientos.

Pero ¿quién soy yo para elegir? ¿ acaso soy libre para ello?¿y si no es más que un sueño todo esto y prefiero esfumarme a probar suerte? Pero, ¿y si es un sueño dónde están mis poderes mágicos?¿dónde los ha olvidado Dios? ¿y por qué tantos obstáculos, tantas tentaciones que emborronan mi vista y dificultan mi camino? En nada confío.

 

Camino con palos de ciego. No hay cabida para la culpa. Toda mi vida pidiendo perdón por las zancadillas que me tiende el enemigo invisible que habita en mi propia casa me enseñan a no señalar a nadie con el dedo, a elegir cualquier camino sin miedo a las represalias ni a los castigos, a tener pesadillas sin sentir ese lastre culpable, a soñar lo imposible con cándida ilusión infantil.

 

Basta de espionaje, de represiones, de reclamaciones a mi propia alma. ¡necesito descansar, necesito respirar, necesito vivir el bien, equivocarme en el mal, amar con mi límite humano, sentir asco si no puedo más!

 

Se aposentan las hojas de nuevo tras haberme obligado a besar mi herida, bebo mi propia sangre y mamo mis lágrimas que gritan.

  

                                                                                  París, donde cohabitan la miseria y la riqueza, los desperdicios, la cruz de la moneda, la otra cara de la luna. No quiero ni pensar en cómo serán los cráteres de los otros mundos,...y en cambio, siento que dios me abraza y me consuela.

17/12/2006 23:47 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.


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