fotogramas

20090401092650-fotograma.jpg

Una noche no amanece nunca dentro de mí.

Pero quiero que amanezca y quiero ser feliz.

Buenas noches con mil palabras en el tintero que no se atreven a nacer. Hay tanto temor. No hay plantillas ni moldes que me ayuden a trazar los pasos y es tan difícil... y tan fácil equivocarse y tan sencillo enredarse  y mancharse sin haber logrado el dibujo perfecto que abrigue al alma. ¿dónde están tus trazos?

No te sale nada que decir, qué tristeza me produce. Tenía anhelo de tu voz, pero se ha apagado para mí. Seguirá aún la noche en mi pecho y yo seguiré buscando una luz.

Reanudaré la marcha, y no sé si hacia delante o hacia atrás, cuando me sienta contenta y bien, necesito descansar, me siento tan pesada, tan de plomo.Estoy desanimada, un poco con todo, nada me entusiasma, me duele sentir.

¿Cómo estás?contigo me siento bien, creo que no vamos mal tal y como está el mundo, tratando de ser felices de corazón, sin querer hacer daño, todo lo contrario, deseando amar y llevar una existencia tranquila, bella y llena de experiencias para explorar el mundo y al otro.

Qué te ocurre, te arropo de cariño desde aquí y espero que ocurra lo mejor para tu vida. Y para verlo hay que abrir los ojos cada mañana. Te mando un beso

Salgo ahora para allá. No podré estar mucho tiempo, pero bueno. Lo que tarde en llegar. Los instantes no duran demasiado.

Muchas gracias. Es verdad, la vida es más bonita con estos encuentros, con gente que asoma a tu vida y aporta su grafiti sobre tu sombra, imprime en tus oídos, tu memoris su historia, su vitalidad. Espero seguir ocmpartiendo.

Perdona que serpentee, que aparezca y desaparezca, es un momento de cambio, raro. Tú lo aceptas. Gracias.

Soy. Gracias a las vidas que tropiezan con la mía, me iluminan, me acompañan, me enseñan, me abren, me abren camino, alegran mis pasos con su silencio, con su tictac particular, con su magia. Un hallazgo, un remanso de comprensión, vitalidad y ritmo, un mundo nuevo. Soy feliz. Marcho para Marruecos. Os echo de menos.Mirando hacia atrás veo un rastro maravilloso, lleno de regalos y extiendo los brazos para recibir lo que "traiga". Me alegran en este momento las palabras y las presencias.

El mar en un pueblo solitario. Gente paseando, amigos jugando al balón, novios de la mano...un vacío inmenso, miedo, soledad. Tristeza serena, paz amarga.

Laura está triste, pero aquí estoy. Para eso están los amigos aunque estoy tan débil que apenas la puedo sostener.

Pueblecito azul de montaña, precioso el paraje. Manchado por el comercio, por el turismo invadido.Tánger espera para amenazarnos con la venta ambulante.

Llueve de noche, en el autobús a Tánger. Ganas de volver a casa, ya no siento ningún lugar como casa. Ver lugares enseña y debilita. El mundo pesa, abruma. Qué poca cosa somos, qué poco duramos, qué solos estamos. Entre tantos.

He tropezado en una cama. La compañía no está mal. Vacío, pero me quedo.¿ Qué más puedo perder?

Al amanecer mareo, vértigo, dolor de estómago. La soledad mejor solo, se agudiza cuando se une a  otra sin interactuar.

Y quién me escribirá mensajes de aliento, y dejará el recuerdo de aventuras, fantasías, locuras, ilusiones, a quién acudiré  en busca de consuelo, dónde encontrar quien se siente conmigo a mirar el mundo desde lugares imposibles, quién vivirá conmigo los milagros que muchos no saben ver, con quién reiré  ahora, a quién amaré.

Ayer me encontré al viejo profesor. Fue un encuentro especial. Su cabeza no es de este mundo.

Desde que acudí a ti con un mensaje desde el frío y la incertidumbre y no respondiste pensé que no estabas para mí.

Domingo de casa del silencio del pueblo, zarandeado por un poco de viento y unas gotas. Lenta lectura en compañía de los articulistas del periódico y la primavera que se despereza aburrida y algo deslucida este año en mi interior. Las flores están algo marchitas, como quemadas por las heladas y escarchas tardías. Asoman tímidos retoños, espero que futuras fragancias que alegren este rostro acartonado, anhelante de recuperar el brillo y la sonrisa, el rubor de la vuelta de la sangre adormecida al cauce de la ilusión , del abrir los poros al gentío veraniego, a las charlas de terraza y caracoles, cervezas borboteantes de anécdotas del día a día que suben a la cabeza con una risa narcótica  que salpica de alegría. Mientras y hasta entonces recuerdos, abismos, esperanzas y saberse poco y mustio. Acompañas.

 

 

01/04/2009 09:24 Autor: aquoevo. Enlace permanente.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.