Nos perdimos. Me perdí.

20080306112551-soledad.jpg

De alguna manera me faltas. Íbamos juntos de la mano, jugando bajo el sol de la ilusión, por la orografía de nuestros cuerpos exuberantes, con sus dorados matices, su frescor, su luz, su calor. Allí saboreamos la humedad salada de nuestros mares, nos sedujo la tierra mojada de nuestra piel fecunda; allí escuchamos atentos la danza del ramaje de nuestros cabellos al viento de los susurros; allí nos bañamos en océanos de cariño.

Nos abrazábamos cada noche con el convencimiento de vernos mañana.

Pero nos perdimos. Pisé terreno pedregoso, continué por un recodo alejado de ti y oí tus pasos atenuarse en la espesura. Nos perdimos.

Al principio corrí, seducida por una especie de liberación, sin embargo no tardó en llegar la decepción, el desencanto de una soledad idealizada antes por la belleza del entorno que exhalaba encantos pueriles.

A pesar de ir descubriendo un nuevo mundo repleto de seres que se cruzaban en mi camino, curiosos con mi persona, dispuestos a aligerar la carga de mi vida; a pesar de experimentar otros juegos y placeres, una sombra oscura y fría, una noche helada no amanecía nunca dentro de mí.

Si ahora encuentro unos brazos que saluden mis madrugadas, no serán tus brazos. No arroparán mi tristeza.

No te encuentro. Frío. Ojalá volvamos a vernos.

06/03/2008 11:25 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Epístolas.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.