Ahora sólo hay nubes; una vida parecida a la de Dorian Grey. Una apariencia feliz e inocente y una realidad más profunda y atormentada. Fundir esos mundos, hacerlos chocar, ¡SI la realidad mostrara sus estragos en el alma sería mejor! Si se evidenciaran las consecuencias se levantaría un límite ante la conciencia. Ojalá la supersticiosa bruja, anárquica serpiente, se reconcilie en una sola vida con la maternal mujer, bondad y mesura. Ojalá se enfrentaran de una vez, tesis, antítesis, y naciera una nueva Eva, una síntesis completa y perfecta, astuta, amante, madre, dulzura y arrojo. ¿Sueños? Ahora no los hay, sólo parálisis, late la lucha.