déjame libre

Mientras no me corten las alas volaré hasta el infinito
para buscar la paz de mi alma
y el agua que apague esta sed,
aunque tuviera que morder en las venas del infierno.
Despeja tu cuello, ábreme tu pecho,
deja que me petrifique tu lava
arrasando esta corteza de emociones versátiles
que me hacen decir y maldecir,
elegir y arrepentirme, tejer y destejer, caminar, retroceder...
quema esta piel venenosa, bésame mientras filtras con tus labios mi delirio, mi berrinche de niña mala...
refúgiame en tu magma, Vulcano , antítesis del Bien,
que tras bañarme en tus cenizas escupirás una síntesis,
una mujer lobo, mitad ángel mitad sirena de mundos abisales y siniestros;
hada transformada en la catarsis del fuego de tus ojos, de las llamas de tu nombre.

