morirás de todas formas
¿Qué tal compañero? Ya sé a qué viene esa cara de asombro. Es que esta noche estaba agobiada, no sabía bien qué hacer. Primero pensé en llamar a alguna amiga, pero después me di cuenta de que no tenía el humor necesario que requieren esos momentos en los que siempre es mejor tener ganas de reír y contar algunas anécdotas afablemente. Después se me ocurrió ir a dar un paseo, pero como estoy algo agitada me imaginé sola en la calle, con el frío que hace y pensé que no iba a levantarme el ánimo. No me apetecía cine ni ir a tomar una copa a algún pub, así que sin pensarlo mucho el coche me trajo hasta aquí. Me he acercado a tu barrio por si te veía, no sé, como dices que sales por aquí, pues me he dado una vuelta buscándote, como si fuera un juego. Además en el trabajo no tenemos mucho tiempo para hablar, ya sabes, con toda la gente que siempre pulula por allí sería imposible hablar de cosas más nuestras, de cada uno. Me hace gracia cómo todos los días nos saludamos, con algo de cortedad, cómo guardamos la distancia, cómo alguna vez y tímidamente has puesto la mano sobre mi hombro para animarme en los ratos de mucho trabajo. No sé si te importuno, perdona, sé que es todo un atrevimiento, tal vez es mal momento, estás aquí con todos tus amigos. Ah vale, no te preocupes, sí, yo estoy bien, aliviada de ver que no estás incómodo. Sabes, es curioso, tengo tu imagen grabada, que no puedo cambiar porque ya la he visto muchas veces, todos los días en el trabajo, y es nítida y reciente, así que mi memoria no me engaña en eso y tus rasgos en mi mente son fieles a la realidad. Pero detrás de eso yo he creado un personaje, como tú de mí y todos de todos cuando no nos conocemos demasiado. Es como aquella prenda de ropa que te compras alguna vez y ahí está, en un rincón del armario porque no terminas nunca de identificarte con ella ni de sentirte cómodo en ella a pesar de que algo te atrajo. Como algo parecido concibo yo las imágenes que los demás tienen de nosotros, no somos nosotros, pero algo sí compartimos con ellas indefectiblemente. Esas impresiones no nos pasan desapercibidas. A veces es asombraría ver lo que distan de la verdad. En ocasiones esas imágenes nos superan con creces, y entonces cómo sacar a la persona de su error, sería duro porque habría que humillarse un poco, desnudarse un tanto. Uff, perdona que hable de esta manera, pero es lo que necesitaba. Gracias, sí me gusta mucho la cerveza negra, muy amable. Sí, aquí estoy bien, me encantan los pubs irlandeses, estar en ellos es como trasladarse en un abrir y cerrar de ojos a Irlanda o Inglaterra. Cambiar de aire cuando apetezca. Como son tan oscuros las tristezas no se notan tanto. Las fotos que me enseñaste ayer me parecieron preciosas, yo no me hubiera atrevido a hacer ese viaje sola. A veces imagino que soy capaz de cualquier cosa, ideo en mi imaginación tantos proyectos, pero son tan poco realistas que a la mañana siguiente me recrimino por seguir siendo una cría y respiro tranquila al ver que el sentido común me mantiene quietecita con todo lo que tengo, que es todo lo necesario para vivir bien. Ah llevas razón, hoy he hecho algo poco usual, venir sin haber empezado por un qué tal una copa mañana, bueno pero esto es poca cosa, nada comparado con otros sueños devastados que caen a pedazos en grandes fragmentos golpeando fuerte y ahogando con su estruendo todas las razones que arguyo para barrerlos del pasado y por lo tanto aniquilarlos para el futuro. Si borrásemos los anhelos que nunca cumpliremos ahorraríamos dolor y fracasos... sí perdona, ya sé que estoy algo pesimista, será la luna...¿Que si alguna vez he hecho algo o he estado con alguien sin estar muy convencida, en plan loco, sin pensar? A ver, déjame pensar. Sí he hecho cosas así. Bueno, en realidad no hay tanto que pensar. Cuando estás con alguien un poco porque sí no se olvida. Hace poco estuve hablando con un amigo de que en las relaciones cada uno da y toma lo que necesita. Así que es curioso que un beso, un abrazo, una caricia, toda una noche juntos pueda significar cosas muy distintas para cada uno. Por ejemplo, un beso puede ser para uno paternal, de ternura, y para el otro la puerta del deseo, el principio de muchas noches sin dormir. Una mirada brillante en la despedida, para uno puede ser agradecimiento por el fantástico rato pasado en común, y para el otro una confirmación de la conquista. Una noche de cama puede ser a la vez la satisfacción de haber estado con alguien maravilloso y para el otro haber buscado un fondo, tierra donde poner los pies y no haberlo hallado. Caer, caer, caer...es algo que me pasa últimamente con todo el mundo. Por eso tal vez estoy hoy aquí, por ver si tú, algo desconocido y ajeno puedes proporcionarme un poco de tierra firme por un rato. No sé, es algo raro. Perdona el interés. De un tiempo a esta parte voy en plan vampiro, buscando sangre, sonrisas, historias, cariños, palabras que me alimenten y sostengan el ánimo. También últimamente he tratado de poner mis miserias en los brazos que se me han tendido. Al principio del abrazo muy bien, todo estupendo. Pero en el momento en que me relajo y dejo a mi alma reposar en tan cálido apoyo me hundo, poco a poco esos brazos se desdibujan, se diluyen, se inmaterializan y toda mi vida se derrama sin remedio y caigo, caigo, caigo en un pozo oscuro, frío. Sólo la mano de mi alma gemela la siento fuerte, orgánica, tibia y viva, sólida. El problema es que ella también cae conmigo....Pero qué...? mira no es necesario, yo no he venido para esto, no he venido para pedirte nada, ni este abrazo ni el beso que veo asomar a tus labios....bueno....pero temo tanto caer siempre, sin remedio...sabes, he leído en el periódico algo de que la ropa aun sin usar, bien guardada también envejece, muere. ¿Qué triste no? No existen refugios resistentes al Tiempo. Igual es con las personas, gente tan temerosa de envejecer, de pasarse, de que le salgan arrugas y se la coman las polillas que siempre se trata en lavanderías y usa los mejores remedios contra ambientes que la puedan estropear. Y al final, pasa la vida sin haber disfrutado ni abusado de nada, ni de ilusiones, fantasías, pasiones, miedos y fuegos, y morimos igual que si arrastráramos ese traje o esos zapatos viejos por cimas escarpadas, nos revolcásemos campo abajo rodando sobre una alfombra de margaritas, nos rasgáramos una manga subiendo a un árbol para coger una bellota bien gorda, o lo manchásemos todo en una montaña de arena cuando en una noche helada buscábamos calor en el cuerpo de aquél que tanto nos miraba en el bar aquella noche....bésame pues, compañero, sin dudarlo, fuerte, no me sueltes, regala historias a mis zapatos.20/10/2007 01:15 Autor: aquoevo. Enlace permanente.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: El escribiente ocasional
Donde estás? en los confines del recuerdo te intentas desdibujar, donde estás? Te escondes en la mina de Zacatecas? Acaso en la feria de tristán? andarás por el obelisco? te quedaste en el lugar de los peces? Ven, regresa, alimentame nodriza con palabras y recuento de historias, a cambio solo te ofrezco más historias a tus zapatos...
La radio te llora, no te das cuenta? Sorpréndeme... ven.
La radio te llora, no te das cuenta? Sorpréndeme... ven.
Fecha: 30/11/2007 02:59.

