Del vuelo del escarabajo sagrado

20070904001530-images.jpgNo reparé, a pesar de ser observadora, en el detalle del escarabajo. En aquel lugar ajeno a mí, rodeada de mil entresijos que vibraban bajo risas, juegos, miradas de unos y otros no percibí la metáfora. Había otras cosas. Hilos de oro de pasado, de la ciudad, también la ciudad de los otros presentes, porque aquello era un caldo de ensoñaciones en un ágape superficial de convenciones. Sólo la luna, testigo de todo y de todos se asomó para iluminar esas hebras. Porque en aquella reunión había de fondo una alfombra de suspiros, anhelos, reproches...

 ¿Escribir a pesar de las confusiones? ¿qué si no?

      "A tu pesar" me parece bien, no sabía que lancé un  señuelo (Cosa que sirve para atraer, persuadir o inducir, con alguna falacia) y que había funcionado.

 He acudido a la definición porque me parece curioso lo de "con alguna falacia", ello es bastante para reparar en las malas artes que me doy. En catequesis a las que fui hace años, todo el mundo decía que su cruz era la necesidad de ser amado, porque tal hacía que no se presentaran con la cara descubierta a los demás, sino que fingían para obtener ese reconocimiento. Yo creía que mi cruz era la contraria, que no me importaba nadie, ya te lo dije alguna vez. Y lo mantengo, auque hay personas a las que de verdad aprecio. Pero también comprendo que tengo madera de esa otra cruz. y por ello peco de falsedades.

También yo silbo, una melodía de sirena que busca salir de redes de inmovilismo, de tristezas  y melancolías. Y como acompasa con tu orquesta se acerca para vocalizar a dúo tales comparsas...el problema sea tal vez que hablan de lo mismo o distintas cosas sin saberlo...y al final acaban entonando imposibles flameados de licores embriagadores.

 Mi mar es un imposible, porque está enfangado  y pretendo un cristalino. Mientras sueño mi pecera se enturbia de algas. Hay que trabajar, no es momento de cantos de cigarra al sol, porque el carro en el que hoy voy necesita de cuidados. He subido en él y quiero que sea de oro, así que trataré de lavar, como Magdalena, con los cabellos si es necesario las ruedas embarradas de mi berlina, para que avance al menos adonde Apolo lo guíe, así sea a derretirse como las ingenuas alas de Ícaro. 

Aunque sería bello seguir afinando de tanto en tanto, pues en el camino cotidiano de la vida perseguimos una misma canción

04/09/2007 00:16 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Epístolas.

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