Mientras no me corten las alas
volaré hasta el infinito,
para buscar la paz de mi alma
y la fugitiva felicidad.
Lo mismo anhelo para ti,
aquellos sueños de fragmentos de espejo cumplidos,
y aquellos deseos enfundados con su ilusión
en telarañas de vergüenzas y cobardía
que aún nos queman la garganta.

