Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006.

Abrazo

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Te abrazo en el bosque de hojas de recuerdos

amarillentas por el tiempo,

pero brillantes por su esencia,

un abrazo incorpóreo pero real,

de centellas,

de eso que somos y no sabemos.

05/12/2006 21:19 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Poesía No hay comentarios. Comentar.

Anhelo

"Todo mi anhelo es amarte, sin pedir otra cosa que la felicidad de amarte"

05/12/2006 21:21 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Pensamientos No hay comentarios. Comentar.

Deseo

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Deseo ardientemente sentir tus besos vistiendo de amor mi piel,

 para que ésta se engalane de pasión al paso de tus labios.

Deseo hacerte feliz y salvaje cuando alcanzo a amarte con mi cuerpo

 como lo hago con el corazón y el alma.

Desespero por verme entre tu cuerpo desnudo mañana.

05/12/2006 21:25 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Poesía No hay comentarios. Comentar.

Gota a gota

Gota a gota, beso a beso, año tras año has crecido en mí como una estrella de mar a partir de un solo brazo . Así que eres solo, pero también eres en mí y conmigo y yo te abro mi carne y te abrigo, y tú me alimentas y renaces aquí dentro, con mi alma  cambiante que siempre te redescubre y se enamora.

06/12/2006 13:25 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Poesía No hay comentarios. Comentar.

Se aposentan las hojas

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París

 

Ya llevo 20 días aquí, tengo completamente perdida la noción del tiempo y de todo. He vivido muchos cambios en este tiempo que ha pasado volando pero que me da la sensación de ser mucho más largo.

Me he adaptado rápido, demasiado rápido. Salgo con gente completamente desconocida con quien me divierto. No sé si esta cara que presento es la verdadera o una mimetizada para sobrevivir. No sé hasta qué punto yo soy ésta que habla todo el rato con verborrea fácil pero desconfía, que recela aunque aparentemente se da, que sale a mirar el mundo casi sin sorpresa pero marcada en lo inconsciente  con la huella de cada olor, cada gesto, cada persona observada.

Ahora me siento como el bosque alfombrado por una hojarasca que acaba de caer de los árboles , que de pronto es removida  por un viento turbulento que lo desordena todo. Ansío que caigan estas hojas, cada una a su lugar, porque este viento lo altera todo,  levanta las hojas, las capas de parches que he ido colocando sobre mi suelo bruto, original,  dejando ahora al descubierto la base que ya no reconozco por haberla ocultado y olvidado. Me siento primitiva al ver  qué es lo que yace debajo...

 

            Se me llenan los ojos de deseos; objetos, dinero, el sueño de estar en mil pieles diferentes y ser la protagonista real de mil historias de amor; ponerme los zapatos de otro; ser la mejor profesora de la Sorbona, la mujer más competente y conocida, la madre más cálida, la amante más indómita y vividora, la bohemia que se oculta, la filósofa inspirada, la sensible que mira al firmamento  con ojos anegados...

¡Quiero sentirme algo, alguien, en esta marabunta de sonidos tumultuosos, sudores en contacto que no se dicen nada, pellejos enfermos que estorban, cuerpos sin cabeza porque se les atrofió el cerebro y, con esa estructura, la función máxima,  cuidados ya para nada y para nadie...! ¡y yo, en medio de todo esto hablándole a la nada, a unos oídos que no me entienden, dando órdenes que ni yo misma comprendo porque no sé adónde conducen, ni si es lícito obligar a un cuerpo cuya esencia ya voló a tro orden para transformarse;yo aquí entre estos cuerpos porque me trajo el destino aparentando ser quien no soy, que sé lo que desconozco, que amo lo que detesto!

Me visto de caridad cada mañana y me desnudo entre copas de soledad para descubrir ante los pálidos reflejos de la noche mi corazón escuálido y nauseabundo...

 

Quiero volver a mi hogar, a aquel lugar donde brilla el sol, huele a limpio, a cocido recién hecho, a la voz de la abuela en el corral, a geranios y a dama de noche y jazmín, a sábanas blancas tendidas en el huerto, a tomates recién cortados, a patatas y judías regadas, a cencerros en los campos, a noches de verano solitarias, a rosarios de pétalos de rosa y besos familiares.  A ese lugar donde no caben la tristeza, el abandono ni la enfermedad, donde no hay gritos ni heridas, donde no molestan tantos ruidos  y no hay caras desconocidas que evalúan tu escaparate; donde nadie pide más que tu presencia, donde no te ruegan con corazón partido que mires cómo se apagan, que no los dejes solos; donde no hay ojos vacíos viviendo sin un fin. ¡Cuánta necesidad de calor!

 

Quiero volver al abrazo de mi amado, lejos de tanta maldad, de tanta injusticia, de tocar a los renglones torcidos de la civilización incívica.

 

Me encuentra desprotegida, despellejada por la impresión, el Mal. Me asalta en las esquinas con promesas gloriosas, impías; me incita a mirar y sentir, a odiar y desertar, a doblegarme ante su cara bonita y su cuerpo llameante cuando se viste de hombre, a sucumbir a su dorada posesión cuando se engalana de oro,a su jugoso néctar inconsciente cuando promete licor de olvido. Se afana por enroscarse subiendo entre mis piernas y atando mi voluntad, me besa para ofrecerme el abandono y mostrarme el luminoso camino de la huida. Y yo, con ojos adormecidos, enrojecidos y llorosos, ansío caminar por él para llegar al pasado, a lo confortable, a la seguridad del desconocimiento. Lo deseo, lo ansío, lo temo, lo prefiero.

Me falta madera, barro, alma de creatura servicial; prefiero ser florero estúpido, neutro, en un pedestal; prefiero apagar mi voz y enmudecer cobardemente, prefiero el veneno del arrepentimiento a la incertidumbre de la lucha sangrienta y perdida contra mis limitaciones que sucumben ante  el mundo. Prefiero reducir a nada mi espíritu, anular todo sentimiento responsable a enfrentarme a este monstruo colosal, a este dolor consciente e inhumano, a esta soledad maldita, a este estigma inmerecido, a esta injusticia soberana: estas sociedades donde comparten habitación, que no mesa Lázaro, los perros y los avarientos.

Pero ¿quién soy yo para elegir? ¿ acaso soy libre para ello?¿y si no es más que un sueño todo esto y prefiero esfumarme a probar suerte? Pero, ¿y si es un sueño dónde están mis poderes mágicos?¿dónde los ha olvidado Dios? ¿y por qué tantos obstáculos, tantas tentaciones que emborronan mi vista y dificultan mi camino? En nada confío.

 

Camino con palos de ciego. No hay cabida para la culpa. Toda mi vida pidiendo perdón por las zancadillas que me tiende el enemigo invisible que habita en mi propia casa me enseñan a no señalar a nadie con el dedo, a elegir cualquier camino sin miedo a las represalias ni a los castigos, a tener pesadillas sin sentir ese lastre culpable, a soñar lo imposible con cándida ilusión infantil.

 

Basta de espionaje, de represiones, de reclamaciones a mi propia alma. ¡necesito descansar, necesito respirar, necesito vivir el bien, equivocarme en el mal, amar con mi límite humano, sentir asco si no puedo más!

 

Se aposentan las hojas de nuevo tras haberme obligado a besar mi herida, bebo mi propia sangre y mamo mis lágrimas que gritan.

  

                                                                                  París, donde cohabitan la miseria y la riqueza, los desperdicios, la cruz de la moneda, la otra cara de la luna. No quiero ni pensar en cómo serán los cráteres de los otros mundos,...y en cambio, siento que dios me abraza y me consuela.

17/12/2006 23:47 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Absurdo

20061220175329-luna.jpg Cuántas emociones en tan poco tiempo. Mi corazón tiembla exhausto y tengo los labios rotos de tiritar y los pies cansados de ir sola a ninguna parte. Acompáñame siempre aunque sea en sueños. Me descubro besando la corteza de los árboles, única vida que baila conmigo en silencio. Y lloro, y el Sena se ríe de mí como de tantos que lo nutren. ¡Qué absurdo!
20/12/2006 17:54 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Arte

¿El Arte? Ese misterioso impulso que ilumina al hombre y lo convierte en semidios; padre de obras maestras de la Humanidad, que no son sino sus entrañas y sus propios arcanos puestos de manifiesto como legado al alcance de los hombres.

20/12/2006 18:02 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Templanza

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Abrázame Maluba, que me traiciono. Me convenzo de que no sonreiré pérfidamente a la mirada iracunda y viperina; me sopeso capaz de apartar mis flacos pasos del camino de los pies que buscan mi caída, pero ante tanto cuchillo filoso y tanta medida de mis efluvios y líneas de aire, un humo negro comienza su giro, dejando en el centro un ojo que guía el concierto de ideas huracanadas y temo que posean mi lengua con su garra y dañen donde no quiero. ¡Cuántos corazones envenenados! ¡Qué horripilantes efectos pueden causar comportamientos anodinos! Se me ilumina la alarma que reza: ¡Cuidado con tus obras cuando haya ojos oscuros! Siempre tienen ansia de negro, gritos y llantos.

Vela, Maluba, por mí en la noche, templa mis acciones y reacciones, escúdame en el mundo mágico con un halo de inocencia e indiferencia hacia las manos tendidas que ocultan garfios.

Un suspiro, templanza. Pongamos de nuevo el reloj en marcha  tras el respiro, desviemos los pasos sin levantar polvareda y aseguremos mejor el rumbo apretando bien fuerte la brújula contra el pecho.

20/12/2006 18:12 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.

Reposo

  

            No me busquéis, me habéis tenido al lado y he sido un fantasma. He dejado atrás ya las lágrimas. Tendí la mano cuando me ahogaba, pero sólo me traspasaban ojos vacíos. Adiós, vivid aunque sin ver, ayudad a un manojo de síntomas y obrad, bla bla bla, técnicas, nombres, nada.

He dado, y sin querer, lo que tenía: una sonrisa rota y detrás unas ganas de llorar que apretaban mi garganta. He cantado, he nadado en este magma que nos arrastra, aun sin fuerzas. He mirado al suelo cuando me ha pisado algún orgullo para después, en la sombra, arrullar la herida con una canción que ha venido del otro lado.Me voy, ¡qué buen momento para partir, para empezar, para seguir! Las cosas duran lo que deben y cuando se marchan debemos abrir las manos para dejarlas partir. Retener es perder, es pudrirse, es fin. Yo sigo silbando, mirando hacia las ramas, abrazando  troncos de árboles y oliendo la tierra mojada. Posaré la vista en la próxima estación: los míos, puertos limpios y queridos con cielo azul y brisa de olor a sal y a cálido. Allí me quitaré el sombrero y dejaré la cabeza caer por tierra para besar el suelo y dormir y dar descanso a mi corazón helado, que tanto espera el consuelo de aquel abrazo.

                                                                 

23/12/2006 13:42 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos Hay 1 comentario.

Reminiscencias

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No sé exactamente qué quiero decir. Me apetecía escribir. Estaba paseando en una tarde juguetona, pues es invierno pero no hace frío, caen gotitas por rachas, haciéndonos sacar, abrir y cerrar el paraguas a cada rato. Empiezan a cantar pájaros entre los árboles pelados y la calle bulle como un hormiguero, justo como en el pueblo aquellas tardes grises con claros rojizos, en que caía un chaparrón caliente y después, salía a la calle un batallón de hormigas aladas.

Hoy es algo parecido. Como los insectos, la gente a veces molesta, ocupa todos los espacios,  como esa marabunta de hormigas, pero también apetece su bullicio aunque sólo sea como música de fondo.

Esta tarde he vuelto a descubrir  calles nuevas para mí , de las más lindas, de las que tanto me gustan, Saint Louis de l´Île  y las aledañas a Mazarine en st Germain. Esta ciudad me enamora y saca a relucir sus encantos sin empalagos, poco a poco, con dulzura.

            Hoy tengo la sensación del asomo de la primavera. No sé por dónde he oído tañidos de campana y, acto seguido, me he sumergido en el recuerdo de Sevilla; he oído taconear mis zapatos haciendo eco en el empedrado de las calles, he sentido el fresco de la tarde entre las piernas desnudas, el cuerpo húmedo bajo un vestido; he respirado el olor, ese que tanto le falta a París, su gran carencia, el olor a jazmines y azahar y he aunado el gorjeo de esta tarde con el de las golondrinas que revolotean por la giralda  en las noches de marzo en adelante. Y esa ambivalencia, ayer- Sevilla, hoy-París, mañana-incertidumbre; el ir, volver, quedarse, mirar, conocer, vivir, formar parte...dar el paso y alejarse de la casilla de salida donde aún quedan abiertas todas las posibilidades; elegir una vida, una, tan corta y tan pobre, una sola que deje fuera todas las demás.  Y pensar hoy qué seré mañana quitándome  tiempo de ser hoy, perdida en predicciones, y los libros, y pasar medio año mirando vidas, asomándome a la vida de París sin terminar de ser parte de ella, todo esto me convence, me apremia a abrazar mi puñadito de agua, el que cabe en el hueco de las manos. Y abrazarlo con la conciencia de que detrás y delante y por todos lados se escurre el mar. Me tienta la idea de observar toda esa superficie y gastar mi reloj de arena acariciándola, la Vida, sin más tiempo para profundizar y meter las manos más adentro. Pero no, yo quiero esa poca agua, mi puñadito, quiero mojarme en ella, sentirla, fría o cálida, beberla más dulce o más amarga, añadirle lágrimas, saliva o sangre, inhalarla, meter la cabeza en ella, lavarme en su vientre la cara y el alma.

 

            ...”Malgré tout il faut tenter de vivre”, al menos hay que intentarlo. NO entenderé nada; nada de lo que viva, nada de lo que tenga, nadie que se me cruce en el camino será mío, ni siquiera este cuerpo o esta cara o esta voz. Todo es prestado, todo un regalo tan sólo por un momento. Me pertenecen escasamente las sensaciones, las decisiones sí-no tras encrucijadas que estaban antes de que yo llegara. Nada es mío, pero lo tengo todo, lo soy todo, y así lo siento aunque no lo vea, aunque no lo entienda.

Me acaricia el viento y la farola más luminosa de París me cubre con su  fanal de luz mientras un banquito verde y viejo me hace la sillita de la reina con sus brazos desvencijados, para que el Ojo me mire desde arriba y se enternezca o se ría de mí al verme tratar de plasmar en mi cuaderno su mente maravillosa o caótica, mi mente, todas las mentes...No caben aquí, lo sé, lo siento, sólo veo luz en algunas palabras, aunque no puedo atrapar el resto de la Historia.

 

24/12/2006 12:43 Autor: aquoevo. Enlace permanente. Tema: Textos No hay comentarios. Comentar.


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