Absurdo
Cuántas emociones en tan poco tiempo. Mi corazón tiembla exhausto y tengo los labios rotos de tiritar y los pies cansados de ir sola a ninguna parte. Acompáñame siempre aunque sea en sueños. Me descubro besando la corteza de los árboles, única vida que baila conmigo en silencio. Y lloro, y el Sena se ríe de mí como de tantos que lo nutren. ¡Qué absurdo! 
