besos de luto
Yo no siento que sea un hilillo exánime el que nos une, para mí es un cordón umbilical que me conduce a mundos creados y por crear por tus torrentes de palabras, por tu imaginación; que me conduce a compartir aunque sea como espectador tus posibilidades, porque eres un artista que despierta mi más profunda admiración, curiosidad, afecto...
Es un embudo que no sé si fluye para los dos lados, pero al menos a éste le aporta mucho.
Espero que no te cueste demasiado enviar de cuando en cuando plieguecitos de papel con unas palabras garabateadas, pero no con pereza ni tedio, así mejor dejarlos en blanco. Pero si aún un soplo del club arrastra ese lápiz, ¡escríbeme! mientras antes mejor, con más frecuencia mejor, mándame recortes para acompañarme, para comprenderme, para anunciarme tus noticias, para recordarme esa pasión que compartimos por ese mundo en el que nuestros personajes, el tuyo y el mío al menos se mueven con mayor gracilidad y desenfado que en la realidad.
No me dejes, no me prives de tu riqueza, siempre me has dado. Sabes donde encontrarme, como la última vez, ven y buscaré un espacio para compartir.
Recuerda París.
No fue un sueño
¿Por qué no me avisasteis? ¿Por qué no me dijisteis que iríais a acompañarlo en esos momentos?Hubiera ido. Tétrico punto de encuentro para todos, pero única oportunidad. Fui a la celebración anterior, pero hubiera ido de nuevo. ¡Qué cosas!Fui sola, no había ningún amigo, casi ni él, tan frío, tan distante. Siempre sola, al final sola.
¡Qué frágiles las simpatías!
¡Qué difícil equilibrio, qué rencorosas, qué orgullosas, o qué sé yo!
Yo aprecié, estimé, disfruté, estuve ahí.
Nadie entendió.
Erais lo que tenía y al final resultó nada.
Todos sois capaces de cumplir entre vosotros, pero a mí castigo, silencio, humillación, venganza. "Vete, ya has cumplido" me arrojan a la cara.
Y yo estuve ahí para todos y acuné y cuidé y soñé e hice soñar, pero al final castigo.
¡Cómo se desvanece la juventud, se deterioran los sentimientos, cómo se olvida!
Pero no digáis que fue un sueño.
abre los ojos
Estoy rodeada de desamor. Me he aferrado siempre a idealismos, utopías, películas y cuentos de hadas. Mi mundo es de hombres, las conversaciones que mantienen a mi alrededor, los deseos que rezuman por todos los poros de su cuerpo creyendo ser sutiles y siendo sin embargo bárbaros y groseros en sus más finas formas, los movimientos toscos, rudos, antipáticos, su falta de aseo perpetua, sus recónditos instintos de fornicar a toda costa con cualquiera a espaldas de la esposa porque sin ella son nadie, nada, huérfanos, solos,...todo taladra mi espíritu, mis ilusiones, mis esperanzas...asco es la pátina que impregna mi retina, mi olfato, mis manos, mis oídos, asco y ansias, sólo quisiera salir corriendo a otro mundo, a otro lugar más refinado, donde la gente sea letrada, amable, no blasfeme ni manche la grandeza de ser hombre con tanta facilidad, a algún lugar donde aún haya hombres como los que describe Víctor Hugo en los miserables, ésos que conviven con aquéllos de los que quiero huir.
Por todos lados igual, en mi trabajo, en cenas, celebraciones, incluso enlaces, se habla de lo mismo, divorcios, infidelidades, parejas no convencionales que no van por el buen camino, alguien que se cruza, alguien que ya no siente lo mismo, la pareja que no cuida a la otra, las atenciones que no son las mismas, los complejos, las inseguridades, la desconfianza... dan ganas de vivir en soledad, uno consigo mismo y en caso de que se conozca bien. ¡Qué intransigencia! ¡Qué frágil es el amor!¡Qué poco! ¡Qué triste!
Y yo completamente avasallada por tanto mal ajeno, que no ha de ser tanto mal porque son como gotas de mercurio agitadas, que se enlazan y desunen a toda velocidad, la vida es corta, tal vez sea mejor así, vivir experiencias, ninguna de las cuales se puede perpetuar, pero quizá mejor, porque lo perpetuo se estanca, se apaga, se pudre, cambia. Porque al final todo cambia, nosotros cambiamos y ya no queremos lo mismo, no nos basta con lo de siempre. Te levantas un día y ya no amas a quien duerme a tu lado sino que te sientes atraído por la aventura de lo desconocido, de lo nuevo, qué tal me iría con aquel chico tan misterioso, con aquella pelirroja tan arrolladora?
Y quiénes somos para decidir tan rápidamente si es bueno o malo que suceda todo esto, quizá sencillamente sea lo natural y no pasarse toda una vida con una cara es espantoso aburrimiento pegada al alma ansiosa por volverse a enamorar.
AL OTRO LADO
Pasa la vida como un instante, resbala...
Echo de menos la vida que se va, que se lleva los momentos limpios, esperanzados; los inicios, los primeros viajes, los primeros transeúntes que te hablan en esos idiomas extranjeros; el olor de las noches de verano, la vitalidad de un cuerpo naciente. Esas primeras cervezas, las ganas de reír, de enamorarse, de experimentar.
Ya entrados en años, aún jóvenes pero no inocentes, cruzamos caminos pero con miradas aviesas, desconfiadas. Cada cual portea bajo el brazo su carpeta de exigencias, de recelos, sus miedos, condiciones, dudas. Cada cual acumula en estanterías repletos álbumes de fotos que esconden todas aquellas sonrisas que han hecho florecer y marchitar los corazones a lo largo de los años. Esas fotos guardan tesoros y secretos, viajes, confidencias, lugares, miradas, ilusiones. Y cómo abrir el corazón a tanta vida, a tantas fotos en las que en nada has participado, en nada se te tuvo en cuenta pues no existías en ese mundo, para esas personas. Tú traes otra vida, otra ruta. Reunirse, exponer lo propio, conocer lo ajeno. Desear crear un fotoblog juntos. Queda la mitad del tiempo, tal vez sea suficiente. Cuando habla del ayer, no apareces, esos relatos no son contigo, aunque son para ti, para que escuches una historia y la disfrutes.
Mis cajas de zapatos también están repletas. La mía es una exposición de lugares bellos a donde he ido a lavar mis pecados y llorar mis tropiezos. Ha habido quien ha salido inmortalizado por haber compartido, reído, bailado, por haber hecho esfumarse los límites, por haber sacado un lienzo blanco y haber pasado las horas derramando tinteros de fantasía, coloreado mi vida de absurdos paseos por las montañas, gratas conversaciones en la noche de Praga. Hubo quien me acompañó a la cumbre en las gélidas noches de Buenos Aires. También fotografié mi alma bajo las estrellas de Austria.
Quizá esas juntas solitarias se fotografíen juntas a partir de determinado instante, pero no sonreirán igual. Quizá cada cual lleve sus cuerdas que aten hasta las ganas de sonreír. Cuánto damos y quitamos. Cuánto recortamos la paciencia y la libertad. No soy quien, nadie, para quitarle tanto a otras vidas, para restar. Es risa entre amigos, ¿Qué hace en el silencio de mi casa? ¿Cómo tratar de forzar estos dientes apretados que no abren la mandíbula?
En otros mundos seguiré con los sueños de bohemias imposibles. Fuyez!!Allez chercher votre bonheur, cet sein est sec, mais, peut-être tu puisses me sauver.

